Mantener un control de pH muy estricto durante la producción de PCAM es esencial para lograr los tamaños de partícula específicos que garantizan que las baterías y, en última instancia, los automóviles y dispositivos que necesitamos, sean eficientes y confiables.
La figura (H. Muramatsu; D. Endo; T. Sasaki) muestra cómo el pH afecta la distribución del tamaño de las partículas.













